El psicólogo Bernardo Stamateas brindará hoy una charla en el Club Español a las 20:00 horas. La misma abordará temáticas que tienen que ver con el maltrato verbal.

Stamateas llegó a Santa Rosa para brindar su conferencia “Tu Fuerza Interior”, en una actividad enmarcada en la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se recuerda anualmente el 25 de noviembre.

El licenciado en Psicología y Teología, Terapeuta Familiar y Sexólogo Clínico comentó sobre algunos de los temas que tratará hoy: “Vamos a hablar también sobre el autoestima, sobre los miedos, sobre la culpa y va a ser una charla para todas las edades. Es importante que puedan venir los papás con los hijos, vamos a hablar del bullying también y va a ser una charla con herramientas prácticas”.

Con respecto al maltrato verbal que muchas mujeres expresó: “Siempre antes de un golpe físico hay golpes de palabras. Las palabras lastiman, generan cicatrices invisibles, hablar nunca es un acto inocente. Las palabras pueden generar traumas”. En ese sentido, agregó que “venimos de una cultura patriarcal, machista donde la supremacía del varón sobre la mujer, donde minimizamos el poder de las palabras”.

“En un canal hablé sobre el maltrato verbal y de un día para otro tuve 500 mails. Una chica me escribió y decía ‘mi mamá toda mi infancia me dijo ojalá en vez de haberte tenido a vos hubiese tenido un chancho, por lo menos lo podía vender’, no me puedo sacar esas frases de encima”, recordó Stamateas.

“La idea es que tomemos consciencia y utilicemos las palabras para construir y no para destruir”, dijo. “Yo tengo que enseñarle al otro como quiero que me traten porque la gente te trata como fue tratada, el que te agrede te está haciendo saber como fue agredido, el que te descalifica te está haciendo saber como fue descalificado”.

Ante ello Bernardo Stamateas dijo que “los argentinos somos buenos en hacer autopsias. Siempre llegamos tarde a todo. Es necesario hacer una buena prevención y enseñarle a nuestros hijos la solución creativa de conflictos, no utilizar la violencia que no resuelve absolutamente nada, por ahí transcurrirá la charla”.

Por otro lado, hizo referencia a que, en la actualidad, las personas se animan más a denunciar a sus agresores. “Hablar, poner el tema en agenda de cualquier tipo de abuso, hace que disminuya considerablemente. Tenemos que hablar, tomar conciencia. Uno de los signos más importantes de la Salud Mental es la introspección: el mirar para adentro. Esto que me pasa, ¿qué tengo que ver?”. Ante ello, Stamateas dio un ejemplo clarificador: “soy  celoso. ¿Por qué soy celoso? Tengo miedo al abandono, que se repita la historia de mi viejo, de mi vieja… El mirar para adentro es un proceso sanador muy importante. El maltratador, justo lo que hace es ejercer poder. Su objetivo no es pegar. Pegar es la herramienta a para ejercer control”.

La “grieta” en la sociedad

Bernardo Stamateas fue interrogado a cerca de su opinión sobre la grita social. “Somos seres gregarios. Somos de Boca, River, somos de tal club, somos del otro, de tal partido político. Eso está bien. Pero la diferencia entre la autoridad y el autoritarismo, es que uno permite las preguntas y el otro no. Entonces, cuando una persona es insegura, tiene la lógica del fanatismo. Sos mi enemigo y te voy a agredir. Ahora vos pensás ‘a’ y yo ‘b’, yo soy seguro y vos también y discutimos ideas. Ahora, pero si soy inseguro, tengo que ahogar las preguntas porque tengo tanta inseguridad en mis creencias, que necesito mandarte al infierno, tengo que perseguirte. Es la lógica del fanático”.

Agregó: “El otro elemento para pensar, es la lógica del terrorista. Cuando no  tengo identidad propia, no tengo proyectos propios, abrazo los proyectos de un grupo y muero por ese grupo, porque no tengo proyectos personales. Entonces inicio una batalla cuyo objetivo no es resolver, es como el que te agrede en las redes, no quiere reflexionar, quiere agredir y con la agresión no hay reflexión. Con la agresión, hay que ignorarla o ponerle límites”.

Para finalizar dijo que en Argentina “se dejaron de discutir ideas”.