Hace ocho meses la Corte Suprema confirmó su condena de 15 años de prisión, pero el cura Julio César Grassi consiguió ahora la reducción de esa pena: la Cámara Penal  de Morón le concedió el polémico beneficio del 2 x 1 que hace unos meses fue aplicado a diferentes genocidas y generó el masivo rechazo de toda la sociedad.  En una votación dividida, los camaristas confirmaron el fallo previo del Tribunal Oral 1 de Morón, que en abril había accedido a cambiarle a Grassi en el cómputo de su pena. Con el nuevo cálculo el cura alojado actualmente en la Unidad Penitenciaria bonaerense  Nro. 41 de Campana estará preso hasta el 10 de agosto de 2026, con lo cual estará en prisión un año y nueve meses menos.

Grassi fue condenado en el 2013 a 15 años de prisión por ser autor de abuso sexual agravado. El Tribunal Oral 1 de Morón lo encontró culpable del abuso sexual al menor conocido en los medios como “Gabriel” mientras cumplía funciones de sacerdote en la Casa San Juan Bosco,, una de las dependencias en Hurlingham. En la sentencia, luego ratificada por la Corte Suprema, se resaltó que aquellos sucesos promovieron una “desviación en la sexualidad aún en formación del menor”. El cura también fue juzgado por otros dos casos de corrupción de menores por los cuales fue sobreseído en esa misma causa.

El mismo Tribunal que lo condenó accedió en abril al pedido de Grassi de que le computaran su pena con el 2×1, consagrado en la ley 24.930. Esa ley, hoy derogada, estuvo vigente entre los años 1994 y 2001. Permitía computar doble los días que pasaron sin sentencia firme a partir del segundo año de detención.

Grassi acumula otra condena de 2016 por dos años de prisión en suspenso por haber desviado fondos de la ONG para pagar el alquiler de la casa quinta La Blanquita, a la que se mudó cuando la justicia le prohibió seguir viviendo en la sede del organismo que presidía, en 2002. El 20 de mayo de este año, la Justicia elevó además a juicio oral otra causa por desvío de donaciones que recibía la Fundación Felices los Niños al penal de Campana donde estaba detenido.

Cuando el Tribunal Oral 1 de Morón le concedió a Grassi el 2×1 en abril, el abogado querellante, Juan Pablo Gallego, consideró “absolutamente ilegal” la medida porque se “aplica una ley cuya derogación es anterior al cumplimiento de la pena” y porque, además, se “está aplicando a un reincidente y no corresponde”. Con el nuevo cálculo, el cura pasará un año y nueve meses menos de lo que le correspondería en prisión. Saldrá de la cárcel el 10 de agosto de 2026.

 

Fuente: Página 12