En California, Estados Unidos, la naturaleza no da tregua. Los incendios se extienden cada vez más por los fuertes vientos de 72 km/h y quemaron alrededor de 69 mil hectáreas. Asimismo, hay 23 muertos y cerca de 500 desaparecidos.

“Ésta es una catástrofe crítica (…) va a seguir empeorando”, dijo a la prensa el jefe de los bomberos de California Ken Pimlott. “No vamos a salir del bosque por varios días”, añadió.

No solo se quemaron campos sino también edificios y comercios. Las autoridades indican que hay 22 focos de incendios enormes que se reavivaron por el resurgimiento de fuertes vientos. Ante la situación, personas fueron evacuadas. También se cancelaron vuelos debido al humo.

Las autoridades expresan que las sequías que sufrió California durante cinco años hacen que el fuego sea cada vez más arrasador. Pimlott dijo: “Estamos hablando de una vegetación explosiva”.

Más allá de que decenas de bomberos trabajan para sofocar los incendios, el fuego y su propagación no se encuentran controlados.