La segunda jornada de la 1° Feria Provincial del Libro, ha sido todo un éxito. Cientos de personas recorrieron entre la mañana y la tarde, stands, participaron de charlas y talleres que abarcan diversas temáticas vinculadas al lema “naturaleza y cultura”.

A las 15 horas Leandro De Sagastizábal, presidente de la CONABIP, llevó adelante el taller “Edición de libros”. Se desarrollaron varios temas en profundidad para que editores sobre todo, lleven adelante estrategias desde la primera idea inicial hasta la inserción del libro en la sociedad. Su basta experiencia determinó que los editores tienen hoy una participación más activa en el trabajo con el libro. “La presencia del editor se demuestra cuando uno agarra el libro”, dijo.

En este sentido, también comentó que el mercado de libros es difícil ya que no se puede determinar qué es lo que las personas realmente quieren leer. Por lo que a la hora de vender un libro, las editoriales se juegan mucho detrás.

En un ida y vuelta constante con las personas participantes del taller destacó que “si no hay autores no existe el mundo del libro”, por lo que cualquier editor debe “cuidar y acompañar a la persona que escribe”.

Leandro De Sagastizábal en el taller “Edición de Libros”

Por otro lado, dijo que en Argentina el mundo editorial posee dos grandes características “los procesos de concentración de grandes editoriales y un gran crecimiento de editoriales independientes”. De acuerdo a ello dijo que hay “pujas hacia dentro de toda la cadena” para tener la hegemonía vinculada al mundo editorial.

Paralelamente a este taller, en la Sala Nervi, el Centro de Producción Audiovisual de la Universidad Nacional de La Pampa, presentó un ciclo documental “Rapaces”. Muestra el trabajo que realizan los integrantes del Centro de Conservación de Aves Rapaces de la Argentina (CECARA).

El documental refleja las líneas de investigación del CECARA. En cada capítulo se abarca la investigación de un ave rapaz diferente como el halconcito colorado, el águila coronada, la tijereta, entre otros.

Por otra parte, a partir de las 17 horas, Washington Cucurto desarrolló “Taller de Libros Cartoneros”. Cucurto es el creador y responsable de la editorial Eloísa Cartonera, una cooperativa del barrio la Boca de Buenos Aires. La editorial, que empezó en 2003 siendo pequeña, hoy cuenta con más de 200 publicaciones.

Cucurto es hoy un reconocido poeta y editor argentino, y en sus obras se caracterizan por resaltar a las minorías y a los marginados, desde una visión alternativa. Por su parte, como bien lo dice el nombre de su editorial, se encuentran vinculados al mundo cartero ya que los libros -temática latinoamericana- se editan gracias a que compran el cartón a cartoneros.

Por otro lado, ya cuando el frío empezaba a azotar la ciudad, adolescentes realizaron una competencia de “FreeStyle” en la explanada Medasur. La actividad congregó muchas personas. En las batallas participaron doce chicos de diferentes barrios y colegios de Santa Rosa. Las temáticas sobre las que improvisaban en el momento estuvieron vinculadas al lema que propone la Feria del Libro. Algunos de los disparadores eran “agroquímicos”, “Río Atuel”, “extinción de especie”, entre otros. El jurado, integrado por cinco personas, eligió a Mauricio Vilches (Mauri SGb) como ganador de la competencia.

Competencia de FreeStyle

Otro gran atractivo de la feria fue la charla amena que brindó en el Auditorio del Medasur, Juan Sasturain. En ella recordó anécdotas, su primer libro leído y su paso por la TV pública. Comentó que “a los doce años uno no sabe de autores, uno se queda con la trama”.

Charla de Juan Sasturain, “Los libros de mi biblioteca”

El Fiduciario comparte con ustedes una de las anécdotas relatas por Sasturain. “El primer cuento que yo leí que me voló la cabeza, un cuento para adultos, no para chicos. El cuento se llama ‘La Apuesta’, me acuerdo hasta de la ilustración. Un muchacho, transcurría en una costa, una playa, un barrio en la costanera, estaban los marineros con sus chicas y había un viejito en la mesa de al lado. Uno de los muchachos, uno de los más bicharacheros, tenía un encendedor y hacía ostentación del encendedor, por razones de que era muy lindo, funcionaba. Entonces el viejito que estaba al lado en un momento le dice señor ve ese Cadillac que está ahí de color verde es mio, bueno yo le apuesto ese Cadillac a que usted no enciende el encendedor diez veces seguidas. Usted enciende diez veces seguidas sin fallar y el Cadillac es suyo. La chica del marinero lo miraba como diciéndole ¡dale, dale! y yo que? preguntó el marinero. Un dedo, el meñique. La vez que falle le corto un dedo dijo el marinero. No para nada dice el viejo. Pero la presión del grupo y todo dice bueno. Entonces suben al departamento pone la mano en la mesa, se la atan y empieza a prender el encendedor. Uno, dos, tres, cuatro y en ese momento alguien grita ¡pará! y en el cuarto entra una mujer. Otra vez, otra vez con la misma, dice la mujer. ¿Qué le dijo lo del Cadillac? dice la mujer. Ese Cadillac no es de él, es mío, no tiene nada ya, lo ha perdido todo, ese Cadillac es mío, lo que me costó (y hace un ademán significando los cuernos).

En sentido, comentó que entró en el mundo de la literatura desde la inocencia, a partir de las revistas y libros que había en la biblioteca de su casa. “Ese fue el comienzo de las lecturas heredadas”, dijo  Sasturain.

Finalizada la charla de Juan Sasturain, la jornada cerró con el musical de Viviana Pozzebón y Tamboorbeat.

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