En “CUADROS”, segmento íntimo de El Fiduciario conducido por Kevin Pereira, Belén Martínez, cantante pampeana, contó que lo único que quiere es poder ser feliz y disfrutar de la música. Además, hizo un repaso de sus primeros pasos como artista, sus deseos, aspiraciones y proyectos a futuro.

Belén incursionó por primera vez, como cantante, cuando tenían tan solo 14 años, momento en que se subió a un escenario. Luego de ello, tuvo varios “espacios blancos musicales”. En este sentido dijo “me fui a hacer comedia musical a Río Negro, hice dos años ahí y volví, y cuando ya volví me lo tomé un poco más en serio. Y hace un año y medio que estoy con mi propuesta, hace muy poco que arranqué serio, siempre cantaba de invitada”. Su regreso se debió, entre otros motivos, a que el cantante Darío Zorzi la invitó a participar de sus shows. “Volví invitada de Darío –Zorzi-, invitada en peñas de Darío siempre y Ezequiel Carpio fue quien me empujó para que largue mi show que fue el año pasado”.

El pilar fundamental de la carrera de Belén es Darío Zorzi quien siempre la acompaña a todos sus shows para presentarse junto a ella, además de sugerirle el repertorio de canciones. Incluso, si tuviera que elegir un artista pampeano que le guste, lo elegiría a él ya que es su “colega, amigo, compañero. Es mi pilar hoy en día si Darío no está, mi proyecto no funciona”.

Su retorno a la música la sorprende día tras día. “No lo puedo creer. O sea que lo vivo con más intensidad, me parece que al vivirlo con tanta sorpresa, lo vivo intenso, cada vez que canto lo vivo igual. Nunca imaginé ganar plata por cantar, nunca imaginé poder cobrar un show mío, tener mi propio show, con los temas que yo elijo.

Belén Martínez deja en claro, a través de sus palabras y gestos, el amor por lo que hace. Por ello considera que al momento de planear sus shows y subirse al escenario no sacrifica nada. “No lo veo como sacrificar, porque lo hago con tanto amor. Por ahí si arreglar con mi hijo, dejarlo que lo cuiden los abuelos o el papá, pero él sabe donde estoy y sabe que estoy haciendo lo que amo entonces es un ejemplo también”, comentó. Asimismo, agregó: “Yo siempre digo ‘estoy haciendo lo que amo’ y es un privilegio, yo me siento exitosa disfrutando de lo que hago de la forma en que lo hago. Disfruto con una intensidad que no sabría explicar. Ya para mi eso es la felicidad. No aspiro a más y no es conformismo, es poder disfrutar de lo que uno hace.”

Al ser una pasión, le aterra que lo que hace pueda convertirse en un negocio. “Me aterra la idea de pensar que puede llegar a ser un negocio porque para mi es una pasión.  No quiero llegar a ningún lado, yo haciendo lo que hago ya está”.

Sin embargo, la cantante pampeana no piensa todavía grabar un disco. “Soy consciente de que lleva mucho trabajo, mucha plata también, si lo hago lo hago en serio, con responsabilidad y la verdad es que no vivo de esto, tengo otro trabajo. Soy maestra jardinera entonces al no vivir de esto estoy un poco más relajada. Si me gustaría grabar temas como para dar no un cierre pero sí para decir ¡Esto es lo que hago! Pero me gustaría grabarlo en vivo por ejemplo en un lugar ATTP, grabar lo que vengo haciendo hasta ahora, que quede registro de eso más que nada. Pero disco por ahora no”.

Por último, Belén contó que lo que la inspira a cantar son las letras de las canciones. “En lo que primero me fijo y hago hincapié es en la letra. Yo me incorporo mucho a la letra para poder transmitirla de la forma más fiel. Las hago un poco mías, me instruyo en la historia de la canción, porqué la escribió, a quién se la dedica, me encanta saberlo. Ese mundo de las canciones me fascina para poder transmitirlas. Al conocer la historia uno la canta diferente”. En ese sentido, muchos de los elogios que recibe tienen que ver con la interpretación de las canciones y eso se refleja gracias a el amor y la pasión con la que Belén lleva adelante su carrera musical.

 

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