Luis Rogers, intendente de Lonquimay, también estuvo presente en la reunión cumbre de intendentes del PJ convocada por el gobernador Carlos Verna. Antes de ser parte de la misma, se le preguntó su opinión sobre la condena que recibió en junio de este año por avalar y fomentar la prostitución.

Rogers no quiso hacer declaraciones sobre la condena de cinco años por ser partícipe necesario en trata de personas. Solo se limitó a decir “me sentí muy afligido por todo esto”. La pena del intendente será de cumplimiento efectivo una vez que la sentencia esté firme. Además, Rogers fue inhabilitado por diez años para ejercer cargos públicos, pero va a seguir ejerciendo su cargo hasta que haya una resolución de instancia superior.

Asimismo, agregó que la condenó no lo afectó en sus funciones ya que “yo sigo trabajando como siempre, para mi pueblo, para mi municipio, para la gente que me dio el mandato por tercera vez”.