El proceso de separación de Catulaña en España ha generado, desde hace varios años, conflictos sociales y políticos. Las tensiones provocadas por la convocatoria a un referéndum el 1° de octubre –anunciado por Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat- dividieron la escena política entre aquellos que exigen la separación y aquellos que no.

Los catalanes que movilizaron el referéndum pretenden solamente que la población responda, a través de las urnas, si quieren o no que Cataluña sea un Estado independiente. “Ya no es una cuestión de decidir un vínculo político con el Estado sino de si queremos vivir en un régimen plenamente democrático que respete las libertades”, expresó Puigdemont.

En caso de que gane la propuesta afirmativa por la separación, la Generalitat declarará la independencia. Sin embargo, el llamado a votación ha sido declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional. El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy declaró al respecto que no hay derecho a votar la independencia, debido a que ello va en contra constitución nacional de 1978 “la soberanía nacional corresponde al conjunto de los españoles”, dijo Rajoy.

Así, el Tribunal Constitucional entiende que al votar solo una parte del pueblo español la decisión que allí se tome será atribuida al resto de la población española. Sin embargo, quienes están a favor argumentan que poseen simplemente el derecho a decidir si quieren o no continuar atados al gobierno español. Es decir, que al darse la separación las políticas y todos aquellos asuntos que los competen, se adecuarán a las necesidades específicas del pueblo catalán.

De esta forma, las tensiones aumentaron cuando la generalitat decidió desconocer lo expresado por el Tribunal. Muchas personas salieron a las calles a manifestarse a favor del referéndum, mientras que el gobierno nacional hace uso de todas las herramientas para detener e incautar las urnas y boletas para votar el referéndum. Incluso, abogados independentistas confeccionaron instrucciones en caso de que personas, a la hora de votar, puedan ser detenidas.

Además, parte de la policía española, salió durante la campaña, a identificar a aquellos militantes que pegaban cartelería a favor del referéndum. También, por orden judicial y en un acto de censura, se bloquearon diferentes páginas web así como también se ordenó a los medios de comunicación no emitir publicidad institucional del referéndum.

Más allá de los problemas, ribetes judiciales y oposiciones al referéndum, el presidente de la generalitat continúa con su llamado a las urnas para el domingo 1° de octubre.

Razones de la separación

Cataluña fundamenta su separación en varias causas, pero las que se destacan son las razones económicas y culturales. En el preámbulo de la “Declaración de Soberanía” se expresa que: “El pueblo de Cataluña, a lo largo de su historia, ha manifestado democráticamente la voluntad de autogobernarse, con el objetivo de mejorar el progreso, el bienestar y la igualdad de oportunidades de toda la ciudadanía, y para reforzar la cultura propia y la identidad colectiva”.

Es así, que las razones culturales que esgrimen se refieren a que poseen un lenguaje y cultura diferente al resto de España. En ese sentido, argumentan que una forma de mantenerlas y que no se pierdan es separándose de España.

A su vez, consideran que Cataluña ha sido una nación oprimida por España desde su ocupación por las tropas borbónicas en 1714. Durante el reinado de Felipe V se prohibieron las instituciones propias de la región y el uso de la lengua. Con la dictadura de Franco el deseo de independencia fue totalmente menoscabado. Y al terminarse el gobierno totalitario los catalanes pusieron en marcha nuevamente su lucha.

Por su parte, las razones económicas devienen en que Cataluña es una región productiva grande, por lo que tiene peso en la economía española. Sin embargo, denuncian que al momento de repartir los recursos hay una relación desfavorable. Ello debido a que los aportes a España, de acuerdo a las ganancias del PBI, no son reinvertidos en Cataluña.

Assange a favor de la separación

Ayer, Julian Assange, fundador de Wikileaks, realizó una intervención, mediante videoconferencia, a favor del referéndum. Hizo un llamado a la población para que las personas se descarguen herramientas para “sortear la censura” y el espionaje que se estaría ejerciendo.

Assange recomendó a todos los catalanes encriptar sus comunicaciones para no ser espiadas y consideró “posible” que el Gobierno ordene un bloqueo total de internet en Cataluña, equiparando así España con los peores regímenes del mundo.

“Nunca habíamos visto este tipo de represión en la Europa moderna. Rajoy está tratando de convertir esto en un conflicto violento al desplegar semejante número de fuerzas de seguridad y arrestando a gente. Están dando muchas razones a los catalanes para no querer tener nada que ver con España”, comunicó el fundador de Wikileaks.

Asimismo, Assange ofreció a los catalanes un dominio web que replica la página del referéndum –cerrada por una orden judicial.

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