Corea del Norte lanzó un misil balístico que sobrevoló Japón y generó tensiones en la región obligando a las autoridades japonesas a emitir una alerta para que su población se refugiara.

En Corea del Sur, el ejército informó que el misil alcanzó una altitud de unos 770 km y atravesó una distancia de 3.700 km antes de caer en el mar, más allá de la isla japonesa de Hokkaido. De esta manera, el gobierno japonés se vio obligado a emitir una alerta para que su población tomara refugio.

El primer ministro de Japón, Shizo Abe, dijo que su país “jamás tolerará” semejante “provocadora y peligrosa acción”. “Si Corea del Norte continúa por este sendero, no tiene un futuro positivo”, declaró Abe en un comunicado y luego llamó a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, también condenó el lanzamiento que desobedece las sanciones de la ONU recientemente redobladas. Sin embargo, el lider norcoreano Kim Jong-un reveló que su objetivo es establecer un “equilibrio” de fuerzas militares con Estados Unidos, según informó la agencia oficial norcoreana KCNA.

El líder norcoreano dio a entender que busca disponer de una fuerza disuasiva, al señalar que el objetivo de su país es “establecer el equilibrio real de fuerzas con Estados Unidos y hacer que los gobernantes de ese país no se atrevan a hablar de una opción militar ante la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte)”.