El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, cuestionó hoy la toma de la cartera por parte de investigadores del Conicet para reclamar la incorporación de 500 becarios y advirtió que, mientras siga la ocupación, “no hay diálogo posible”.

Investigadores del Conicet tomaron el Ministerio de Ciencia y Tecnología. La agrupación de Jóvenes Científicos Precarizados afirmaron que mantendrán la protesta hasta que haya respuestas a sus reclamos. “Se va a decidir en la asamblea, pero es probable que si no hay ningún tipo de respuestas, seguiremos ocupando porque parece ser la voluntad mayoritaria, pero se va a decidir en la asamblea”, afirmó Alan Szalai, becario e integrante del grupo Jóvenes Científicos Precarizados, quien insistió en que es una “toma pacífica”.

Szalai explicó que la medida es por la falta de cumplimiento “de dos puntos básicos que estaban contemplados en el acuerdo que se firmó en diciembre”, relacionados con la continuidad laboral de los investigadores. En ese sentido, cuestionó la actitud del ministro Lino Barañao al asegurar que “solo concurrió una sola vez a la mesa de diálogo” y que, incluso, suspendió esas reuniones durante tres meses.

“Sus funcionarios dicen que ellos no tienen los tiempos o no pueden escuchar este reclamo a esta altura, pero hubo nueve meses y permanentemente los convocamos a todas las instancias de negociación y diálogo. Y estuvo tres meses interrumpida esta mesa porque el ministerio no la quiso llamar”, explicó.

Sin embargo, Lino Barañao , cuestionó hoy la toma de la cartera por parte de investigadores del Conicet para reclamar la reincorporación de 500 trabajadores, y advirtió que mientras siga la ocupación, “no hay diálogo posible”. El funcionario sostuvo que el grupo de personas que toma desde ayer el edificio ubicado en Godoy Cruz 2320, en el barrio porteño de Palermo, “entraron violentamente al ministerio, rompiendo la puerta, hay heridos leves y para nosotros es una situación lamentable que no tiene ningún justificativo”.

“Mientras sigan ocupando el ministerio no hay diálogo posible”, sentenció el ministro que está en el cargo desde hace casi 10 años, quien además indicó que “el reclamo puede ser comprensible, pero no tiene asidero legal”. Sobre el reclamo de los trabajadores, defendió el acuerdo presentado por el Conicet para que los 500 becarios sean reubicados en universidades de todo el país, al afirmar que “hay un bien social que está por encima de un reclamo individual”.