El jefe de Gabinete, Marcos Peña, viajará el 13 y 14 de este mes a la isla para tratar el tema de la deuda que Cuba tiene con Argentina. Se trata de una suma de U$S 2.000 millones.

El Gobierno de Mauricio Macri intentará avanzar, y eventualmente resolver, con un viejo tema complicado en la siempre difícil relación con Cuba: la deuda externa por casi u$s2.000 millones que la Isla mantiene con la Argentina y que comenzó a generarse durante la tercer presidencia de Juan Domingo Perón.

Según la presentación oficial del viaje, se pretende avanzar en los vínculos “políticos, culturales y económicos” en general.  Las reuniones serán con el ministro de relaciones exteriores Bruno Rodríguez Parrilla, y con su colega de Comercio Exterior e Inversiones Extranjeras, Rodrigo Malmierca, quién tendría la llave de las oportunidades económicas y financieras con la Isla.

La forma en que desde el gobierno de Mauricio Macri se piensa abordar el tema, a partir de la información que partió del ministerio de Finanzas que maneja Luis Caputo y el de Producción de Francisco Cabrera, es el de analizar algún esquema de “capitalización” de ese dinero, transformando el pasivo en “permisos” de acceso a alguno de los múltiples negocios de obras públicas o licitaciones que abre el gobierno Cubano. Esta idea de avanzar en una “capitalización” con licitaciones y obras públicas ya lo intentaron, sin éxito, Menem y Néstor Kirchner. La deuda se generó en los gobiernos de Juan Domingo Perón, Isabel Perón y Raul Alfonsín.