Según el Servicio Geológico de EE.UU., el terremoto provocado por la bomba nuclear que Corea del Norte hizo estallar hoy bajo tierra alcanzó la magnitud 6,3 en su epicentro y llegó a mover la tierra en los dos países vecinos:  China y Corea del Sur.

Con una potencia estimada de 100 kilotones, 7 veces superior a la de la bomba arrojada por los estadounidenses sobre Hiroshima en 1945, su efecto al aire libre habría sido devastador.

Supuestamente esta bomba puede equiparse en un misil de alcance intercontinental. Esta es la sexta de su historia, y aparentemente resulta ser el ensayo más potente hasta la fecha y culmina un verano en el que el régimen ha acelerado considerablemente el desarrollo de su programa de armamento nuclear, una carrera que le ha llevado a entrar en un conflicto verbal directo nunca visto con el presidente estadounidense, Donald Trump.

De las seis pruebas nucleares efectuadas por Corea del Norte, cuatro han sido bajo las órdenes de Kim Jong-un, que llegó al poder a finales de 2011. Tres de estas en los últimos doce meses, cada una más potente que la anterior. En paralelo, se han acelerado los lanzamientos de misiles balísticos,los cohetes que deberían ser capaces de transportar estas bombas miniaturizadas hacia su objetivo, con especial hincapié en los proyectiles de medio y largo alcance. Recientemente el régimen disparó uno que cruzó los cielos de Japón y cayó en el Pacífico tras recorrer 2.700 kilómetros.

Estos avances cosechados por Pyongyang han encontrado una durísima respuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha optado en varias ocasiones por adoptar una retórica belicista similar a la que utiliza la propia Corea del Norte y ha puesto sobre la mesa la vía militar. Los cruces de amenazas mutuas llegaron a su punto álgido a mediados de agosto, cuando el país asiático dijo que lanzaría cuatro proyectiles hacia aguas cercanas a la isla de Guam, donde EE. UU. tiene dos importantes bases militares. Kim pareció echarse atrás en ese órdago, pero tanto el misil lanzado más allá de Japón como la prueba de este domingo demuestran que el joven líder no se amedrentó ante las promesas de “fuego y furia” procedentes de Washington.

“Corea del Norte realizó un ensayo nuclear de envergadura. Sus palabras y sus acciones siguen siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos”, reaccionó por Twitter Donald Trump.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/904305644651634688