En el marco del programa de Extensión Universitaria “Formarse para formar”, convocaron a la escritora, formadora y activista Sonia Sánchez, quién desarrolló una charla abierta en las escalinatas de la UNLPam. Dio un mensaje concientizador y a la vez alentador para todas aquellas mujeres víctimas de violencia y explotación sexual. Mencionó, entre otras cosas, que “La Pampa es la ruta del tráfico de mujeres”.

Sobre la iniciativa de los docentes y estudiantes de la UNLPam con “Formarse para formar” Sonia dijo que “esta es la universidad que a mi me gusta” y se refirió a lo positivo que es “sacar la universidad a la calle”, dar charlas públicas y abiertas a la comunidad. En este sentido, planteó que esta manera de abordar la temática “se da solo acá” y agregó que otras universidades deberían imitar este sistema, ya que “es innovador y sanador”.

 En el marco de la charla que realizó con El Fiduciario habló sobre la situación la pampa en cuanto a la explotación y la trata, Sonia aseguró que “La Pampa es la ruta del trafico” yseñaló que prueba de ello son los intendentes enjuiciados por explotación. De igual modo, manifestó que para ella es un “avance” que estos funcionarios sean sometidas a juicio: “La Pampa está mostrando un cambio, en otras provincias viven de la explotación y no hay presos”, aseguró.

Parte del activismo de Sonia dentro de “Mujeres creando”, pasa por enseñarles y acompañar a las mujeres para que digan BASTA a la violencia y explotación sexual. En este sentido, expresó que “hay que empezar a decir basta desde nuestras casas, charlar más, no mirar a Tinelli” y sumar al trabajo familiar el fortalecimiento de profesores y profesoras, para que sean ellos quienes formen a otros. Además, enfatizó en la importancia de abordar las cuestiones de explotación sexual y género desde los centros educativos: “Para mi prevenir es educar”.

Como parte de su trabajo como activista, Sonia recorre diversas localidades llevando su mensaje y acompañando a aquellas mujeres que son víctimas de parejas violentas. Por ello, recalca que el primer paso es “romper el silencio”,  porque “el silencio protege a nuestros explotadores y golpeadores”. En este sentido, comentó que hoy hay mucha gente y organizaciones que pueden ayudar a las víctimas. Pero además, remarcó que también tienen que exigir que el estado esté presente acompañándolas, “porque el estado tiene que darles protección económica y psicológica”.

En este marco, insistió con el pedido a las mujeres para que “no permitan ni siquiera un grito, porque después viene el golpe y del golpe viene la muerte”, finalizó.