Como si ser uno de los objetos más alejados del Sol no fuera suficiente, desde el año 2006 perdió la categoría de “planeta” para comenzar a ser llamado “planeta enano”. Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh, desde entonces y durante 76 años lo mantuvieron clasificado como “planeta”, como lo son la Tierra o Júpiter.

Cuando se encontró al nuevo planeta, la comunidad astronómica internacional continuó con la tradición milenaria de la humanidad de denominar a los planetas con nombres de Dioses mitológicos. En este caso, Plutón hace referencia al Dios romano del inframundo, y es que su órbita es muy lejana lo que lo convierte en un lugar muy oscuro y frío como sería el inframundo.

Tener este tenebroso nombre no le bastó para sostener su categoría, es que desde la década de 1990 se han descubierto miles de nuevos objetos que circulan alrededor del Sol. Estos nuevos  cuerpos celestes son de diversas formas y tamaño, incluso algunos llegan a superar el diámetro del propio Plutón. Tras estos recientes hallazgos, los astrónomos de la Unión Internacional de Astronomía se vieron en una encrucijada, ya que debían decidir si estos nuevos objetos con características similares a Plutón pasaban a llamarse “planetas” o si a éste era bajado de categoría.

Además, el problema no era sólo por una simple recategorización, sino que Plutón es el único planeta descubierto por un estadounidense y ellos no lo querían perder. Para resolver esta incómoda disputa, el 24 de agosto de 2006, astrónomos de todo el mundo se reunieron y presentaron una nueva reglamentación que fijó las bases para clasificar y diferenciar a los “planetas” de los “planetas enanos”.

La nueva disposición establece que todo planeta enano será aquel cuerpo celeste que:

  • Esté en órbita alrededor del Sol.
  • Tenga suficiente masa para que su propia gravedad haya superado la fuerza de cuerpo rígido, de manera que adquiera un equilibrio hidrostático (forma casi esférica).
  • No sea un satélite de un planeta u otro cuerpo no estelar.
  • No haya limpiado la vecindad de su órbita.

En el caso de Plutón, cumple con todas las características que se establecieron para ser rebautizado como “planeta enano”. Además, en esta nueva categoría se incluyeron a Ceres, Eris, Makemake y Haumea.

Actualmente, hay al menos otros 13 objetos que están siendo analizados para ser incorporados a la lista de planetas enanos. Lo que podría significar un total de 18 planetas enanos. De no haber tomado la decisión en el año 2006, quizás en las escuelas se enseñaría un sistema solar con una veintena de planetas. Por suerte, los niños se salvaron y sólo tienen que conocer al Sol, Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Por Darío Piroddi Fuentecilla

@DarioPiroddi

FuenteImagen: nasa.gov
Compartir