La Legislatura porteña modificó la ley que regula el sector inmobiliario, para que sea el propietario quien deba pagar la comisión del alquiler. La nueva ley también establece la gratuidad de los informes que deben presentar los inquilinos. Sin embargo, hay polémica por posibles subas.

Los inquilinos porteños ya recibieron la modificación de la Ley de Alquileres, que por tanto tiempo se tachó de “injusta”. Esta reforma regula la actividad de las inmobiliarias, por la cual los inquilinos no deberán pagar una comisión al momento de alquilar una vivienda sino que tendrán que afrontar ese gasto los propietarios, equivalente a no más del 4,15 por ciento del valor del contrato.

Además de imponer que la comisión por el contrato de alquiler debe estar a cargo del dueño del inmueble –hoy la pagan los inquilinos- la modificación de la ley 2.340, que regula la actividad de los corredores inmobiliarios, incorporará también la gratuidad de los informes que deben presentar los inquilinos y muchas veces –la mayoría- las inmobiliarias cobran extra por el trámite. A pesar de ello, las repercusiones no son del todo positivas, ya que ronda un temor generalizado sobre las posibles subas en el sector.