Estados Unidos le impuso aranceles del 50 al 64 por ciento al biodiésel, al considerar que las exportaciones de la Argentina están subsidiadas. Es el cierre del mercado al que se destinó el 96% del biodiesel en el año.

La medida se tomó en el marco de la investigación por dumping, iniciada a pedido de la industria aceitera norteamericana en marzo pasado al producto argentino y al de Indonesia, y en la práctica implica un cierre absoluto del mercado al que hasta ahora se destinaba casi la totalidad de la producción de biodiesel argentino, por unos u$s 1600 millones anuales.

Por su parte, la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) rechazó la existencia de subsidios en beneficio de las exportaciones de biodiésel y consideró “llamativo que luego de la visita del vicepresidente de Estados Unidos, que expresó la voluntad de incrementar el comercio bilateral, nos llegue esta noticia tan negativa”. En el sector, consideran que tal nivel de aranceles equivale a una prohibición.

“Los derechos compensatorios impuestos resultan en una paralización inmediata de ventas a los Estados Unidos, con un claro perjuicio a toda la cadena sojera argentina”, expresó Luis Zubizarreta, presidente de Carbio. La aplicación de los aranceles fue informada ayer por el Departamento de Comercio de Estados Unidos, al dar a conocer un comunicado emitido por la Comisión Nacional de Biodiésel (NBB), en el que informa que se impondrán aranceles compensatorios que irían desde el 50,3 por ciento a un 64,2 para el caso de Argentina, y del 41,1 al 68,3 por ciento en lo que respecta a Indonesia.

En el primer semestre de 2017, y aun con la investigación oficial en marcha, Argentina exportó biodiesel a Estados Unidos por más de 716.000 toneladas, 96% del total enviado al exterior, un récord para el primer tramo del año.