Durante el martes al menos 78 personas perdieron la vida tras un bombardeo realizado por la Coalición Internacional, encabezada por los EE.UU. Numerosas viviendas y edificaciones también fueron destruidas, así como parte de la infraestructura petrolera.

Los ataques se ejecutaron principalmente contra los barrios de Al-Badu, Sakhani y Tawasieh contra terroristas del autodenominado Estado Islámico. Según el embajador del país árabe ante la ONU, Bashar Jaafari, los daños causados a la infraestructura petrolera tienen un valor estimado de 2.500 millones de dólares. Los diplomáticos sirios notificaron a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los daños causados y solicitaron que los integrantes de la Coalición Internacional paguen una compensación por los destrozos para restaurar las instalaciones industriales.

El lunes, 42 civiles, de los que 19 eran niños y doce, mujeres, perdieron la vida en los bombardeos efectuados contra varios barrios del norte de Raqa, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El domingo, 27 civiles murieron allí. En ocho días, cerca de 170 civiles han muerto por culpa de los bombardeos, según la ONG.

“Los balances son altos, pues los bombardeos apuntan contra barrios del centro de la ciudad, muy densamente poblados”, afirmó  Rami Abdel Rahman, director del OSDH. “Hay edificios llenos de civiles que intentan huir de las líneas del frente. Los bombardeos de la coalición apuntan a cualquier edificio en el que se detectan movimientos de Dáesh”, agregó, utilizando el acrónimo árabe del EI.