La Asamblea aprobó un decreto que deja al Parlamento al borde de su disolución y por medio de la cual asume las tareas legislativas. El decreto fue aprobado después de que la Asamblea Nacional se negara a comparecer ante la Constituyente, controlada por el oficialismo, a la cual desconoce y califica de “fraudulenta”.

La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) asume por decreto algunas funciones de la Asamblea Nacional para “garantizar la preservación de la paz, la soberanía y el sistema socio-económico y financiero del Estado y los derechos del pueblo”, después de que el Poder Legislativo no se presentara este viernes a la convocatoria, que sí respaldaron los demás poderes públicos en su momento. .

La Constituyente, por lo tanto, asumirá la tarea de dictar “actos parlamentarios” en forma de leyes, avalando a las referidas materias y normas para “garantizar el pleno funcionamiento” del ente constituyente.