Se suma un nuevo cráter en la ciudad, en esta oportunidad en Joaquín Ferro y San Juan. La señalización es precaria y contiene desechos cloacales.

El mal estado de las calles es un reclamo constante de los vecinos de Santa Rosa, que ya han adoptado como rutina señalizar y cortar el tránsito en las zonas más peligrosas. Los pozos de importantes dimensiones que no alcanzan a secarse por la cantidad de agua que concentran con las lluvias, provocan enojo en los frentistas y roturas en los automóviles.

Pozos, parches de brea deformados, grietas, veredas rotas y desniveles varios, poco a poco se van convirtiendo en postales clásicas de la ciudad santarroseña.

 

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