Hoy se cumplen 28 días desde que trabajadores mineros de los municipios Segovia y Remedios en el departamento de Antioquia, Colombia iniciaron un paro pacífico indefinido para reivindicar la minería ancestral y tradicional, evidenciar la falta de medidas adecuadas para la formalización de la minería y demostrar su inconformidad con la legislación vigente.

Los mineros de Antioquia exigen apoyo al Gobierno colombiano. Señalan que el Gobierno de Juan Manuel Santos apoya las empresas mineras multinacionales, pero descuida a su sector.  Las razones de su disconformidad son varias, entre ellas la imposición de un contrato de operación injusto, un proyecto de ley que busca erradicar los mineros ancestrales y la falta de implementación de medidas necesarias, adecuadas y proporcionales para la formalización de los entables y comercializadores de oro.

Desde el inicio de la protesta el pasado 20 de julio el presidente de la Mesa Minera del Nordeste,  Eliober Castañeda destacó que la protesta sería pacífica por lo que responsabilizó al gobierno nacional de cualquier alteración del orden público. Sin embargo, estas jornadas de protesta se han visto afectadas por la violencia del escuadrón móvil antidisturbios el Esmad en contra de la población. Incluso, el lunes un joven minero, de 18 años, Brando Stid Ochoa, fue asesinado de un disparo en el pecho.