La justicia jujeña concedió la prisión domiciliaria a la dirigente barrial Milagro Sala. Esto se da de manera tardía después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentara una medida cautelar.

La CIDH había ordenado su inmediata libertad, por el grave riesgo para su vida e integridad física en el penal de Alto Sufridero. La Comisión  admitió medidas alternativas como la libertad controlada por medios electrónicos o la prisión domiciliaria.

Se dispuso trasladarla a una casa en las afueras de la ciudad, en el barrio La Ciénaga, que carece de puertas, ventanas, conexión eléctrica, agua y sanitarios, según informó el diario Página 12.

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