En la ciudad brasilera de Tramandaí, detuvieron a Marino Divaldo Pinto de Brum, a quien consideran uno de los “capos” de la mafia de los narcoaviones, la organización que fue desguazada en 2013 cerca de Santo Tomé. Argentina pedirá su extradición para ser juzgado.

Marino Pinto de Brum, fue detenido en Tramandaí hace dos días, tras una investigación por un posible asalto a un banco. Se ocultó bajo una Amarok y luego ofreció un millón de reales para que no lo apresen.

La maquinaria criminal funcionaba a la perfección: Los días de aterrizaje estaban preestablecidos desde hacía tiempo los miércoles y jueves, preferentemente a partir de las 20 hs. El primero de ellos debía realizarse siempre en la estancia Santa María del Aguapey, mientras que el segundo se realizaba en el establecimiento agrícola Santa Úrsula, ambos ubicados a unos 110 km de la localidad correntina de Santo Tomé. En el lugar permanecerían los hombres de la organización narco internacional, integrada por paraguayos, bolivanos, brasileños y argentinos.

Los aviones Cessna, que procedían de Bolivia, deberían permanecer en tierra como máximo 45 minutos. Tiempo suficiente para descargar los 300 kilos promedio de panes de clorhidrato de cocaína que transportaban, y para repostar combustible. La dueña de las pistas clandestinas, dibujadas entre pastizales y cultivos de soja, era María Hilda Calabrese. La llamaban “La Reina Narco”. Era también la única que conocía la identidad del jefe de la organización mafiosa, el brasileño Marino Divaldo Pinto, señalado por el fiscal federal Carlos Schaefer, como el “líder de la banda de los narcoaviones”.

El 11 de abril pasado, los once integrantes de la pata local de la organización narco, fueron condenados a entre 8 y 20 años de prisión. “La Reina Narco” y su pareja, Carlos Elías Pacheco, recibieron las mayores condenas ya que fueron identificados como los organizadores de la asociación ilícita que transportaba estupefacientes. En el juicio oral salió a relucir el nombre de Marino Divaldo Pinto, que acaba de ser detenido en la ciudad brasilera de Tramandaí.