Hace pocos días se realizaron las elecciones, y recientemente se instaló en Venezuela la Asamblea Nacional Constituyente, la primera reacción del Vaticano es el pedido de “evitar o suspender” la puesta en marcha de ese órgano.

A través de un comunicado de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el Papa Francisco pidió que “se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente”. La Santa Sede manifiesta nuevamente su profunda preocupación por la radicalización y el agravamiento de la crisis en la República Bolivariana de Venezuela, por el aumento de los muertos, de los heridos y de los detenidos”, señaló. El texto agregó: “Al mismo tiempo, la Santa Sede pide a todos los actores políticos, y en particular al Gobierno, que se asegure el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales”.

De esta manera, el Vaticano pidió también el pleno respeto “de la vigente Constitución; se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro”.