Brandon Lewis, ministro de Inmigración británico, provocó confusión sobre la posición del gobierno, que al mismo tiempo está pidiendo que se evalúe el impacto socioeconómico de los inmigrantes en el Reino Unido y que recientemente ha dejado entrever a los medios que estaría dispuesto a permitir que la libertad de movimiento continúe durante un período transitorio de tres o cuatro años.

Lewis argumentó que el tema es parte de los cuatro principios clave de la UE, por lo tanto cuando el Reino Unido abandone el bloque por definición “termina”, enfatizó, y aclaró que “obviamente” habrá un período de negociación en este momento.

El ministro también confirmó que el gobierno pretendía reducir la inmigración a menos de 100.000 personas al año, una promesa que el Partido Conservador no ha mantenido desde que asumió el cargo en 2010, según consignan varios medios británicos.