El intendente de Lonquimay, Luis Rogers, fue condenado a 5 años de cárcel por el caso de trata de personas perpetrado en el cabaré “Good Night”. Además, se les aplicó la misma pena al Comisario, Carlos Alanís y al dueño del prostíbulo, Carlos Fernández.

El Tribunal Oral Federal, dio a conocer este mediodía el veredicto hacia los imputados. Se los encontró culpables del delito de sostenimiento de una casa de tolerancia y el de acogimiento o recepción de mujeres mayores de edad mediando abuso de una situación de vulnerabilidad agravado por haberse cometido en perjuicio de más de tres víctimas. Además de los cinco años de cárcel, los acusados fueron multado con 50 mil pesos.

También los jueces del Tribunal, Marcos Aguerrido, José Triputti y Pablo Díaz Lacava, condenaron a Eduardo Fernández, hermano del dueño, y a Brian Saxs, empleado del cabaré, como partícipes secundarios de los mismos delitos. Por esto fueron sentenciados a dos años de prisión.

El cinco de julio el Tribunal leerá los argumentos de la sentencia. Ésta fue coincidente con lo solicitado por el Fiscal, Jorge Bonvehí, quien manifestó estar satisfecho con la decisión del Tribunal. Se trató de un fallo unánime que dio por tierra las nulidades propuestas por las defensas quienes habían propuesto la absolución de los acusados. De todas maneras, Bonvehí, confirmó que este fallo no está firme ya que los sentenciados pueden recurrir a la Cámara Federal de Casación Penal.

El cabaré “Good night”, ubicado en Lonquimay, había sido habilitado en 2001  como un salón de baile. En 2009, luego de dos denuncias comenzaron a realizarse allanamientos. Fue en ese momento cuando el Intendente, Luis Rogers, defendió la actividad del cabaré por considerarlo un lugar de “contención” para jóvenes y camioneros.

La investigación derivó en un procesamiento por trata de personas mayores de edad a las que se explotaba sexualmente. Para realizar esto, el dueño del cabaré contaba con la colaboración del Comisario y del Intendente quienes garantizaban la habilitación y otorgaban libretas sanitarias a las mujeres allí explotadas.